Diferencia entre las bebidas isotónicas habituales y el agua de mar isotónica

Diferencia entre las bebidas isotónicas habituales y el agua de mar isotónica

La diferencia está en las sales y componentes nutritivos que contienen.  Las bebidas isotónicas comerciales no tienen una gran variedad de sales diferentes, normalmente no tienen más de cuatro elementos diferentes. Además el cloruro sódico o sal común el componente principal. Esta es una de las peores sales refinadas para nuestro organismo que, entre otros efectos, altera la tensión arterial. A este factor añadimos la presencia, en gran medida, de vitaminas de carácter sintético y una concentración elevada de azúcar refinado y/o edulcorantes artificiales. Esto aumenta la acidez de la bebida y es fácil intuir que el resultado en nuestro cuerpo no será tan simple como una reposición de sales minerales.

En cambio, la composición mineral del agua de mar es idéntica a la del plasma sanguíneo del ser humano, y cuenta con alrededor de 50 billones de toneladas de sales marinas disueltas. Dicho de otra forma, no sólo es la bebida más natural, sino que tiene más sales que ninguna otra.

Estas sales marinas disueltas están formadas por 10 elementos principales, siendo el cloro y el sodio las sustancias que representan el 80% de todas las sales en solución. Pero además de ellas tenemos: magnesio, azufre, calcio, potasio, boro, flúor… así hasta llegar a 76 minerales. Por si todo esto no fuera suficiente, el agua de mar es antiséptica y antinfecciosa, así que vela además por la salud integral de nuestro cuerpo.

Agua de mar

Por qué las bebidas isotónicas comerciales no son 100% eficaces para saciar la sed

Supuestamente, las bebidas isotónicas debieran aportar a nuestro organismo las sales minerales necesarias. Para ser propiamente isotónicas, debieran tener la misma concentración de sales que el cuerpo humano. Sin embargo, dado que estas bebidas aportan casi exclusivamente cloruro sódico y muy pocas sales más, con ellas no podemos restituir todos los electrolitos eliminados durante la actividad deportiva.

Además, el elevado contenido de azúcar procesado y/o edulcorantes artificiales en las bebidas isotónicas comerciales las convierten en bebidas muy ácidas para el organismo, con un pH que en algunas marcas no llega a tres. Esta acidez se suma a la producida por la metabolización de grasas, hidratos de carbono y proteínas durante el ejercicio, por lo que el cuerpo nos inducirá a beber más agua para tratar neutralizar la acidosis que está sufriendo el organismo. Si en lugar de agua seguimos bebiendo esa bebida isotónica, la sensación de sed no se saciará.

La extrema acidez de alguna de estas bebidas tiene otro problema añadido a la falta de saciar la sed, nuestra desmineralización. Como nuestro pH siempre es ligeramente alcalino, se mueve entre 7,35 y 7,45, ante la ingesta de elementos muy ácidos el cuerpo tiene que reequilibrar su pH retirando minerales de nuestros huesos.

Ahora que conocemos las causas de la sed, podemos entender mejor qué necesitamos darle a nuestro cuerpo para recuperar el equilibrio fisiológico. Tiene que ser una bebida alcalina que neutralice la acidez producida por el ejercicio, y que aporte las sales minerales y todos los nutrientes eliminados durante el mismo.

 

Antón Ruanova

Cerrar menú

Centro de preferencias de privacidad

Cookies imprescindibles

Se usan para almacenar tu nombre, correo, IP y demás datos que dejas en los formularios de comentarios, contacto, acceso y tus preferencias de privacidad.

gdpr[allowed_cookies], gdpr[consent_types]

Cookies de terceros

Usamos cookies de terceros con servicios, también garantes de tu privacidad, que analizan tus usos de navegación para que podamos mejorar los contenidos, si ya estás suscrito al boletín y los elementos compartidos en redes sociales y el formulario de comentarios.

ga, gid
ga, gid

Analytics

Other

×
×

Carrito